Los 6 lugares más impresionantes que debes visitar si viajas a Croacia

El pasado mes de agosto tuve el placer de conocer este maravilloso país de la península balcánica: Croacia. Mi amiga Judit y yo compramos dos billetes de ida a vuelta de Barcelona a Split, la segunda ciudad más grande del país después de su capital, Zagreb, y alquilamos un coche para los 13 días que duraría nuestra aventura. Nos propusimos recorrer de arriba a abajo toda la costa croata y algunas de sus islas, sin dejar de visitar sus famosos parques naturales. De todo lo que vimos durante nuestra ruta estos son los 6 lugares que más recomendaría a cualquier persona que visite esta sorprendente región, en orden del que más me impactó al que menos:

1. Parque Nacional de los Lagos de Plitvice

(En la foto principal) Es una visita obligada para cualquier persona que decida viajar a Croacia por su belleza, su espectacularidad y su gran estado de conservación. Este parque natural, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979, fue candidato a convertirse en una de las siete maravillas naturales del mundo, y con razón. El parque está formado por 30.000 hectáreas que incluyen 16 lagos y 92 cataratas y cascadas.

La mejor forma de llegar es en coche, aunque también hay autobuses que salen de las principales ciudades del país. Si vas con tu coche, como fue nuestro caso, mi consejo es que madrugues y vayas bien temprano, especialmente si viajas en temporada alta (julio y agosto), ya que solo hay dos parkings y se llenan. Nosotras llegamos al mediodía porque encontramos atasco para venir desde Zadar (a 150 km) y los parkings ya estaban llenos, así que nos tocó dar unas cuantas vueltas hasta que por fin volvieron a abrir uno de los parkings. Si puedes, aparca en el parking 1 y accede al parque por la entrada 1, de este modo te encontrarás de frente con la joya de la corona: la gran cascada que, con sus 78 metros de altura, es la cascada más alta del país. Las vistas son espectaculares.

Con la entrada del parque te entregarán un mapa en el que vienen marcadas las distintas rutas que puedes hacer, dependiendo del tiempo que vayas a dedicarle a la visita y del nivel de dificultad: las rutas van desde un nivel muy básico (había incluso gente con carritos de bebés) hasta niveles de dificultad elevados. En el parque hay una cafetería, justo donde se coge el barco que te lleva al otro lado del lago, pero mi consejo es que te lleves una bolsa con la comida, elijas una ruta de unas 4 – 6 horas y pares a comer en alguno de los banquitos que se encuentran a lo largo del parque.

La única pega de este increíble paraje natural es que no está permitido bañarse, lo cual resulta muy tentador con las elevadas temperaturas que se alcanzan en verano y lo transparentes que se ven las aguas de sus lagos, pero gracias a esta medida consiguen que la limpieza y el estado de conservación general del parque sea envidiable.

lago plitvice
Uno de los 16 lagos que forman el Parque Nacional de Plitvice

2. Isla de Mljet

Su abundante vegetación, sus playas de arena fina, su Parque Nacional y el encanto de sus pueblos hacen de esta isla, de 37 km de longitud y tan solo 3 km de ancho, una de las más atractivas y paradisíacas del Mar Adriático. Mljet es una isla muy virgen, ideal para desconectar y para relajarse. La tranquilidad y la poca masificación turística son dos de sus principales caracteríticas. Aún así, en Mljet no hay sitio para el aburrimiento. Si buscas un poco de acción, hay varios planes que no te defraudarán, como por ejemplo la ruta en bici por el Parque Nacional de Mljet, la visita a la Cueva de Ulises o la visita a la playa de Adán y Eva.

Para más información sobre Mljet, no te pierdas el post 3 motivos para visitar Mljet, la isla más verde del Mar Adriático.

3. Dubrovnik

Conocida como la Perla del Mar Adriático, Dubrovnik (antiguamente llamada Ragusa), es la ciudad más turística del país con cerca de 20 millones de turistas al año. Y es que el encanto de esta ciudad, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979, es innegable. Sus impresionantes murallas y sus calles de mármol nos recuerdan su larga historia, plagada de invasiones, guerras y desastres naturales.

Debido a sus pequeñas dimensiones, un día es suficiente para explorar a pie todos sus callejones y recovecos. En temporada alta puede ser algo agobiante debido a la gran cantidad de cruceristas que pasan el día en la ciudad. Aún así, merece la pena. Es muy recomendable recorrer sus murallas (aunque hay que pagar para acceder a las mismas) y, si tienes tiempo, coger el teleférico (Cable Car) que sube a la montaña Srd, para contemplar la ciudad desde las alturas. En el pico de la montaña se encuentra el Museo de la Guerra de los Balcanes, interesante para enterarte de una parte importante de la historia del país. Para bajar, puedes hacerlo también en teleférico o tomar un camino que baja haciendo zig zag por la montaña con unas vistas espectaculares.

Para salir a comer o a cenar por Dubrovnik hay infinidad de restaurantes de diferentes estilos, y en la mayoría de ellos se come muy bien. Si quieres probar algo exótico te recomiendo el restaurante Azur, que fusiona de forma magistral cocina mediterránea con cocina oriental a unos precios bastante asequibles.

4. Isla de Hvar

Hay tres aspectos clave que caracterizan esta isla: la fiesta, las playas y los campos de lavanda.

El pueblo de Hvar es el punto más turístico de la isla, del cual destacaría el centro histórico, la catedral de San Esteban y la fortaleza La Spanjola, como principales bienes de interés cultural. La fortaleza se sitúa en la cima de una colina que se puede ver desde cualquier punto del pueblo y, si tienes tiempo, merece la pena subir hasta ella para disfrutar de unas vistas preciosas.

Otra visita obligada si viajas a Hvar son las Islas Pakleni o Islas Paklinski, también conocidas como Islas del Diablo por la forma de tridente que configura el archipiélago. Para visitar este tesoro de la naturaleza tienes varias opciones: barco privado, excursión organizada o barco-taxi.

Para más información sobre cada una de las opciones y otros planes para hacer en Hvar, échale un vistazo al post Hvar, la isla de la lavanda, la fiesta y las playas de ensueño.

5. Parque Nacional de Krka

Cerca de 90 km (1 hora en coche) separan este precioso parque natural de Split. Aunque menos espectacular que los Lagos de Plitvice, el Parque Nacional de Krka es una visita que merece mucho la pena si estás en Croacia. La mejor época para visitarlo es en primavera, ya que hay menos turistas y la cantidad de agua que cae por sus cataratas es más abundante, sin embargo, la ventaja de ir en verano es que las temperaturas son más elevadas y puedes aprovechar para darte un baño en la zona que hay habilitada para ello. Cabe destacar que este es el único parque natural de agua dulce en todo el país donde está permitido el baño.

Para llegar al Parque Nacional de Krka, puedes contratar una excursión organizada o ir en tu propio coche. Si apuestas por esta última opción, como hicimos nosotras, tienes que poner en el GPS Skradin, que es el nombre del pueblo desde donde salen los ferrys que te llevan hasta las cataratas. En los alrededores de Skradin hay varios terrenos privados donde puedes aparcar por un módico precio. En la misma oficina de turismo del pueblo, que llama la atención por su arquitectura moderna, podrás comprar el billete del ferry, que incluye también la entrada al parque.

El viaje en ferry es un agradable trayecto de unos 20 minutos que puedes aprovechar para contemplar el paisaje mientras te tomas una Karlovacko (la cerveza más típica de Croacia). En cuanto bajes del ferry, verás que hay unos baños, unas tiendas de comida y souvenirs y, un poco más adelante un merendero-restaurante, donde nosotras comimos un pescadito bastante bueno y a un precio razonable.

Justo frente al restaurante, se alza majestuosa la catarata más grande del parque, Skradinski Buk. Hay que decir que en agosto el parque está lleno de gente y eso le resta algo de majestuosidad al paisaje, pero no por eso deja de ser impresionante. Mi consejo, si quieres contemplar el parque en todo su esplendor, es que te plantes en Skradin a las 8 h de la mañana para coger el primer ferry.

Tras darte un baño en la piscina natural que se forma bajo la catarata, puedes dar un agradable paseo por los caminos perfectamente señalizados del parque, donde además verás un pequeño museo que muestra cómo vivían los antiguos habitantes de la zona. Una vez recorrida esta área, es recomendable visitar la parte que se encuentra más al norte, donde hay otro conjunto de cascadas más pequeñas, Roski Slap, y la isla de Visovac, una pequeña islita en medio del río Krka con un monasterio franciscano del siglo XIV en su interior. ¡Precioso!

krka
Parque Nacional de Krka

6. Split

Split, con más de 200.000 habitantes, es la ciudad más importante de Dalmacia y la segunda más poblada de Croacia después de su capital, Zagreb, que se encuentra a 380 km.

Lo más impresionante de Split es sin duda el Palacio de Diocleciano, que se encuentra en el centro histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979. El emperador romano Diocleciano mandó construir este impresionante palacio en el siglo III con piedra caliza blanca procedente de la isla de Brac.

Otro punto de interés histórico es la Catedral de Split, San Duje, que originalmente había sido el mausoleo de Diocleciano y que en el siglo VIII fue reconvertida en catedral. Si quieres pagar la entrada, puedes visitar la catedral por dentro, subir a la torre y bajar a las catacumbas. En nuestro caso, preferimos explorar la ciudad antigua de Split y perdernos por sus callejuelas i recovecos.

Si después del paseo necesitas llenar el estómago, te recomiendo hacer una parada en el FIFE, una konoba (taberna en croata) muy concurrida tanto por autóctonos como por turistas que tiene una gran variedad de platos de comida típica de Croacia con una calidad aceptable y precios populares.

Pese a ser Split una gran ciudad, lo que es la parte antigua se visita bastante rápido. Si te sobra tiempo, una buena idea es subir al Monte Marjan, un gran parque forestal que forma una península al oeste de Split y desde donde pueden contemplarse unas vistas preciosas de toda la ciudad. Si prefieres estar cerca del mar, puedes darte un paseo por La Riva (el paseo marítimo de Split) o acercarte a la Playa de Bacvice.

Y estos son en mi opinión los 6 destinos que no te puedes perder si viajas a Croacia. ¿Los has visitado ya? ¿Cuál fue el que más te gustó? ¿Crees que me dejo algún destino importante? ¡Cuéntamelo todo en los comentarios!

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